SINEC
Ciencia
contada en español
7 enero, 2026
Una molécula de nuestro cuerpo podría ayudar a defendernos contra el alzhéimer
Compartimos
este reportaje sobre un nuevo estudio revela que un metabolito que produce
nuestro organismo restaura funciones cerebrales que están alteradas en
pacientes de alzhéimer. Este hallazgo permite el desarrollo de estrategias para
potenciar esta vía natural y retrasar el deterioro cognitivo.
Un grupo de investigación dirigido por la Facultad de Medicina Yong Loo Lin de la Universidad Nacional de Singapur (NUS Medicine) descubre una molécula natural que puede restaurar funciones cerebrales clave relacionadas con la memoria que se han visto alteradas en la enfermedad de Alzheimer.
Publicado en Aging Cell, la investigación dirigida por Brian K. Kennedy, del Departamento de Bioquímica y presidente del Programa de Investigación Traslacional sobre Longevidad Saludable (TRP), revela que se trata del alfa-cetoglutarato de calcio (CaAKG), un metabolito seguro y natural que se estudia habitualmente para el envejecimiento saludable.
El objetivo principal del estudio era evaluar si el CaAKG también podía mejorar la plasticidad sináptica en el cerebro con alzhéimer, restaurar la señalización relacionada con la memoria, proteger las neuronas de los cambios degenerativos tempranos y contribuir a un envejecimiento cognitivo más saludable.
Para la asistencia sanitaria y la medicina, este cambio permite el desarrollo de estrategias geroprotectoras, es decir, tratamientos que se centran en la biología del envejecimiento en sí misma, en lugar de en los síntomas de enfermedades individuales.
Una vía con menos riesgos
“La investigación sugiere que compuestos seguros y naturales como el CaAKG podrían complementar algún día los enfoques existentes para proteger el cerebro y ralentizar la pérdida de memoria”, afirma Kennedy, autor principal del estudio. “Dado que el AKG ya está presente en nuestro organismo, centrarse en estas vías podría ofrecer menos riesgos y una mayor accesibilidad. Gracias a ello, podríamos disponer de una nueva y potente estrategia para retrasar el deterioro cognitivo y favorecer un envejecimiento cerebral saludable”.
La investigación muestra que el CaAKG ayuda a las células cerebrales a comunicarse mejor en modelos de la enfermedad de Alzheimer. No solo repara las señales debilitadas entre las neuronas, sino que también restaura la memoria asociativa, una de las primeras capacidades que se pierden en el alzhéimer.
Dado que los niveles de AKG disminuyen de forma natural a medida que envejecemos, reponer esta molécula podría ser una forma prometedora de favorecer un envejecimiento cerebral más saludable y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.
Para comprender cómo ayuda el CaAKG al cerebro, los
investigadores midieron la potenciación a largo plazo, que es el proceso que
permite a las neuronas fortalecer sus conexiones. Este fenómeno es esencial
para el aprendizaje y la formación de recuerdos duraderos, pero en la
enfermedad de Alzheimer se ve gravemente afectada.
Potenciación del sistema de ‘limpieza’
El equipo descubrió que el CaAKG devuelve a la normalidad este proceso de fortalecimiento de la señal. El CaAKG también potencia la autofagia, el sistema de ‘limpieza’ integrado en el cerebro que elimina las proteínas dañadas y mantiene las neuronas sanas.
Según explican los autores, la molécula actúa a través de una vía recientemente identificada y ayuda a las neuronas a ser más flexibles mediante la activación de los canales de calcio de tipo L y los receptores AMPA permeables al calcio. Además, evita los receptores NMDA, que a menudo se ven alterados por la acumulación de la proteína amiloide característica del alzhéimer.
El metabolito también restaura la captura sináptica, un mecanismo clave que permite al cerebro vincular eventos y formar recuerdos asociativos. Esto sugiere que el CaAKG puede favorecer, no solo la función básica de la memoria, sino también capacidades de aprendizaje más complejas que se deterioran en las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer.
“Nuestro objetivo era determinar si un compuesto
explorado originalmente para prolongar la esperanza de vida saludable podía ser
útil para la enfermedad de Alzheimer”, afirma Sheeja Navakkode, primera autora
del estudio e investigadora científica de Healthy Longevity TRP, NUS Medicine.
“Comprender los mecanismos celulares por los que el CaAKG mejora la plasticidad
sináptica arroja luz sobre nuevas formas de proteger la memoria y ralentizar el
envejecimiento cerebral”.
Fuente: Agencia SiNAC https://www.iisaragon.es/una-molecula-de-nuestro-cuerpo-podria-ayudar-a-defendernos-contra-el-alzheimer/
GACETA MÉDICA
Por: Andrea Rivero García
25 febrero 2026
Un «reloj
sanguíneo» determina biomarcadores que anticipan la aparición de síntomas del
alzhéimer
Este modelo, basado en el biomarcador plasmático
p-tau217, predice la edad de inicio clínico de la enfermedad de Alzheimer y
podría optimizar la selección de participantes en ensayos clínicos
Un análisis de sangre
podría estimar cuándo aparecerán los síntomas de la enfermedad de alzhéimer con
un margen de error de tres a cuatro años. Así lo sugiere un nuevo estudio,
publicado en Nature
Medicine, que aplica modelos matemáticos de «reloj biológico»
basados en el biomarcador plasmático p-tau217, una medida que refleja la
proporción de tau fosforilada en la posición 217 respecto a la no fosforilada,
y que está estrechamente vinculada a la patología característica de la
enfermedad de Alzheimer.
La posibilidad de predecir no solo si
una persona desarrollará la enfermedad, sino también cuándo es más probable que
comiencen los síntomas, constituye uno de los grandes retos de
la investigación en alzhéimer. Hasta ahora, los modelos más prometedores para
anticipar la aparición clínica se basaban en técnicas de neuroimagen como la
tomografía por emisión de positrones (PET) de amiloide y tau, herramientas
costosas y poco accesibles fuera de centros especializados. El nuevo trabajo
plantea que un simple análisis de sangre podría ofrecer una alternativa más
escalable.
Un «reloj» basado en p-tau217
Los investigadores utilizaron datos
longitudinales de dos cohortes independientes para estimar la edad a la que los
individuos alcanzan la «positividad» del biomarcador p-tau217 en plasma. A
partir de ese punto, aplicaron modelos de reloj que permiten alinear las
trayectorias individuales y estimar los años transcurridos hasta la aparición
de síntomas clínicos.
El resultado principal es que la edad
estimada de positividad de p-tau217 se asoció de forma significativa con la
edad real de inicio de los síntomas de alzhéimer, con un error absoluto medio
(MdAE) de entre 3,0 y 3,7 años. Es decir, a partir de una única determinación
sanguínea, el modelo puede
aproximar la aparición clínica con un margen de error considerado
aceptable para estudios poblacionales y ensayos clínicos.
Aunque esta precisión no es suficiente
para tomar decisiones clínicas individuales en la práctica actual, sí podría
resultar valiosa en el contexto
de investigación. Los autores subrayan que modelos con este
nivel de exactitud permitirían optimizar la selección de participantes en
ensayos clínicos, identificando a personas con alta probabilidad de desarrollar
síntomas dentro del periodo de seguimiento del estudio.
Uno de los principales obstáculos en los ensayos
dirigidos a fases preclínicas del alzhéimer es la incertidumbre sobre cuándo se
manifestará el deterioro cognitivo. Reclutar participantes que no desarrollen
síntomas durante el ensayo reduce la potencia estadística y obliga a prolongar
los estudios.
En este sentido, los modelos basados en
p-tau217 explicaron entre
el 33,7% y el 59,9% de la variabilidad en la edad de inicio de los síntomas,
una proporción comparable a la que se obtiene utilizando la edad parental de
inicio en formas familiares autosómicas dominantes. Esta capacidad predictiva
podría traducirse en ensayos más eficientes, con menor tamaño muestral o menor
duración para demostrar eficacia terapéutica.
Además, los investigadores replicaron
resultados similares utilizando otros
formatos de biomarcadores sanguíneos, como el cociente
p-tau217/Aβ42 y cuatro inmunoensayos diferentes de p-tau217
plasmático, lo que refuerza la robustez y generalización del enfoque.
El papel de la edad y las copatologías
Uno de los
hallazgos más relevantes es que el intervalo entre la positividad
de p-tau217 y la aparición de los síntomas fue notablemente más corto en
personas de mayor edad. Es decir, dos individuos con niveles
plasmáticos similares pueden tener riesgos muy distintos de desarrollar
deterioro cognitivo en los siguientes tres a cinco años en función de su edad.
Este
fenómeno podría explicarse por la mayor prevalencia de
copatologías relacionadas con la edad —como enfermedad
cerebrovascular u otras patologías neurodegenerativas— que interactúan con la
patología amiloide y tau y aceleran la expresión clínica. El estudio sugiere
que la relación entre niveles de p-tau217 y síntomas no es lineal y que los
modelos de reloj, al traducir los valores de biomarcadores en estimaciones
temporales individualizadas, pueden capturar mejor esta complejidad.
No
obstante, los autores advierten que, aunque los modelos incorporan
implícitamente procesos amiloides y tau —dada la fuerte correlación de p-tau217
con PET de amiloide y tau—, el futuro pasa por integrar
biomarcadores adicionales, incluidos marcadores de patología vascular
u otras proteínas, para mejorar la precisión.
Asimismo,
los modelos se desarrollaron y validaron en dos cohortes con
perfiles distintos: una cohorte monocéntrica más joven y con mayor
proporción de portadores de APOE ε4, y otra cohorte
multicéntrica de mayor edad y con más casos de deterioro cognitivo al inicio. A
pesar de estas diferencias, los dos enfoques matemáticos empleados (TIRA y
SILA) mostraron resultados alineados, lo que respalda la solidez conceptual del
modelo de reloj.
Los autores
señalan, sin embargo, que implementar múltiples aproximaciones y
evaluar rigurosamente el ajuste del modelo puede ser útil, dado
que se observaron pequeñas discrepancias —como estimaciones ligeramente más
prolongadas con uno de los métodos en una de las cohortes—.
Limitaciones
El estudio reconoce limitaciones importantes. Los
modelos solo pueden aplicarse con fiabilidad a valores de p-tau217 dentro de un
rango específico (entre 1,06% y 10,45%), donde se observa un cambio
consistente en el biomarcador. Valores muy altos o muy bajos
permiten inferir riesgo elevado o bajo, respectivamente, pero no estimar con
precisión los años hasta la aparición de síntomas.
Además, la muestra estuvo compuesta mayoritariamente por personas blancas no hispanas, lo que limita la generalización a otras poblaciones con diferentes perfiles de riesgo o copatologías. Tampoco se modelizó de forma explícita el abandono del estudio o la mortalidad, lo que podría introducir sesgos de supervivencia.
Desde el punto de vista clínico y ético, los autores son claros: las pruebas de biomarcadores en personas cognitivamente sanas no se recomiendan fuera de estudios de investigación o ensayos clínicos. Con un error de tres a cuatro años, el modelo no debería utilizarse para estimaciones individuales en la práctica habitual.
Pese a estas cautelas, el trabajo representa un paso relevante hacia la estratificación temporal del riesgo en la enfermedad de Alzheimer. Si futuros refinamientos reducen el margen de error y combinan múltiples biomarcadores, estos modelos podrían no solo acelerar el desarrollo de terapias modificadoras de la enfermedad, sino también abrir el debate sobre su eventual uso clínico.
Por ahora, el
hallazgo central es que un único análisis de sangre —basado en p-tau217— puede
ofrecer una estimación razonable del tiempo hasta la aparición de los síntomas
de alzhéimer. En un campo donde la intervención precoz es clave, disponer de un
“reloj biológico” accesible y escalable podría marcar una diferencia sustancial
en el diseño de los ensayos y, a largo plazo, en la prevención personalizada de
la demencia.
Fuente: Gaceta
Médica https://gacetamedica.com/investigacion/reloj-sanguineo-biomarcadores-aparicion-sintomas-alzheimer/
Investigación identifica marcadores cerebrales
asociados y las diferencias en los cerebros de los feminicidas en la RD
Los investigadores
en la presentación del estudio, los especialistas de izquierda a derecha
Lic. Ruthbelkis Suazo; Dr. Jorge
Morillo, PhD y el Dr. Peter Stoeter
Los hombres condenados
por feminicidio presentan alteraciones neurológicas y dificultades en el
control de impulsos y la regulación emocional, según reveló un estudio
científico realizado por investigadores de Centros de Diagnóstico y Medicina
Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (CEDIMAT), la Universidad
Autónoma de Santo Domingo y la Fundación Manantial de Vida.
Santo Domingo, R. D. -- El estudio surge según los
investigadores en respuesta a la magnitud del problema en la República
Dominicana, ya que de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística (ONE),
entre 2020 y 2024 se registraron 348 muertes de mujeres a manos de sus parejas
o ex parejas. En 2025 se reportaron 49 casos adicionales, y en lo que va de este 2026, al menos 18 mujeres
han muertos a manos de sus parejas o exparejas, lo que evidencia la urgencia de
fortalecer los mecanismos de prevención.
Los investigadores insistieron en que estos
resultados buscan contribuir a la construcción de modelos científicos que
permitan mejorar la evaluación de riesgo, la detección temprana y las
intervenciones preventivas, integrando la neurociencia y la salud mental en las
estrategias para enfrentar la violencia de género. Dichos hallazgos podrían
contribuir a fortalecer estrategias de prevención de la violencia de género
desde la salud mental.
Sobre el Estudio
En este estudio científico titulado "Marcadores neurológicos y neuropsicológicos
de feminicidas una investigación con resonancia magnética funcional" realizado
por primera vez en la República Dominicana, analizó
el perfil psicológico, social y neurológico de estos agresores y encontró
patrones que los diferencian de otros hombres sin historial de violencia.
Además evaluó la historia de
vida, personalidad, manejo de emociones y funcionamiento cerebral de los
participantes. Se identificaron marcadores neurológicos, neuropsicológicos y
psicológicos en hombres que han cometido feminicidio, con el objetivo de
fortalecer las estrategias de prevención de la violencia de género desde la
salud mental. "La prevención es un tema de salud mental. Queremos
anticiparnos, ponernos delante del evento para salvar vidas. La idea no es
justificar la acción, es explicarla y prevenir", dijo durante el acto
introductorio Jorge Morillo Mejía, doctor en psicología.
Esta investigación fue desarrollada por
especialistas del Centro de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias
Médicas y Telemedicina (CEDIMAT), la Universidad Autónoma de Santo Domingo
(UASD) y la Fundación Manantial de Vida, con la colaboración del Centro
Conductual para Hombres, la Dirección Nacional de Prisiones y la Fundación
EgeDonBosco. El equipo estuvo integrado por Dr. Jorge Morillo, PhD; Dr. Peter
Stoeter; Lic. Ruthbelkis Suazo; Lic. Jairo Oviedo; Lic. Tatiana González; Dr.
Emilio Mota y la Dra. Rea Rodríguez-Raecke.
Los
investigadores partieron de la siguiente
pregunta ¿El cerebro de un feminicida
funciona igual que el de una persona que jamás ejercería la violencia sobre su
pareja?
Esta pregunta fue la chispa que motivó a un equipo
de investigadores de Los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de
Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat), la Universidad Autónoma de Santo
Domingo (UASD) y la Fundación Manantial de Vida a analizar por primera vez en
el país las características neurológicas y psicológicas de los hombres mediante
el método de resonancia magnética.
Otra gran pregunta "¿Por qué uno mata, el otro agrede y el otro se retira?", citó
Morillo Mejía que los llevó a recopilar los datos en los últimos siete años
mediante la realización de resonancias magnéticas estructurales y funcionales,
así como evaluaciones neuropsicológicas y psicológicas, con el fin de analizar
diferencias en la estructura cerebral, la respuesta a estímulos emocionales y
el funcionamiento cognitivo y conductual.
Metodología
La metodología empleada por los investigadores comprender
el problema y para la recogida de la información de los participantes en la
investigación, según explicó el
Psicólogo Alexis Monegro, se les realizaron a todos resonancias magnética 3
Tesla estructurales y funcionales; así como evaluaciones neuropsicológicas y
psicológicas, con el fin de analizar diferencias en la estructura cerebral, la
respuesta a estímulos emocionales y el funcionamiento cognitivo y conductual.
Para desarrollar esta investigación se conformaron
tres grupos de análisis: uno conformado por hombres condenados por feminicidio,
otro por hombres remitidos al Centro Conductual para Hombres por violencia
contra sus parejas sin haber llegado a causarles la muerte y un grupo control
sin historial de violencia. Cada uno estaba compuesto de entre 27 a 30 miembros,
con la participación una población de 100 voluntarios, en un estudio que
analizó su capacidad de respuesta, conectividad cerebral y nivel de autocontrol
Resultados de la investigación
Entre los
resultados, el estudio identificó los principales hallazgos:
·
A lo interno del cerebro
Entre los hallazgos más relevantes, el grupo de
feminicidas mostró que las resonancias magnéticas permitieron avistar menor
densidad de materia gris en regiones cerebrales vinculadas al control del
comportamiento y la regulación emocional a lo interno del cerebro, según presentó el
investigador de CEDIMAT, Dr. Peter Stoeter, neurorradiólogo, reveló que, en comparación al
grupo de control, así como alteraciones en la conectividad de la amígdala,
estructura clave en el procesamiento del miedo y las emociones. "La
amígdala cerebral es un núcleo que forma parte del sistema límbico. Su función
es la regulación de las emociones buenas y malas, la agresividad, el miedo",
comentó.
De acuerdo con Morillo Mejía, esto significa baja capacidad para el autocontrol, lo que no les permite contenerse y abalanzarse sobre las demás personas. Este señaló que, con relación a las mujeres, los hombres poseen una amígdala entre 80 a 85 % más grande, pero, la mujer la tiene mejor ajustada en la parte prefrontal del cerebro, lo que le confiere mayor autocontrol.
Dr. Peter Stoeter, uno de los investigadores del
estudio sobre marcadores cerebrales asociado al
feminicidio en RD. (DIARIO LIBRE/DANIA ACEVEDO)
·
Menor capacidad de autocontrol y tendencias
hacia la autocrítica, inseguridad
Cuando se comparó el grupo de feminicidas con el
grupo control, se encontraron dificultades para inhibir respuestas automáticas,
lo que refleja una menor capacidad de autocontrol.
“Cuando se comparó el grupo de los feminicidas con
el de autocontrol se encontraron diferencias en la dificultad para inhibir
respuestas automáticas. Es decir que la capacidad de autocontrol. Tenían una
baja respuesta de control inhibitorio”, explicó el doctor Jorge L. Morillo
Mejía.
Los investigadores también identificaron tendencias
hacia la autocrítica, inseguridad y dificultades para gestionar emociones,
aspectos que, según el estudio, podrían influir en la forma en que estas
personas reaccionan ante conflictos o situaciones de estrés emocional.
·
Pensamiento rígido ante los conflictos
Los investigadores detectaron que los feminicidas
suelen mostrar dificultad para adaptarse a otras ideas o formas de pensar, lo
que limita su capacidad de reflexionar o considerar alternativas ante
situaciones de conflicto.
Según el estudio, también tienden a buscar una sola
respuesta ante los problemas, a diferencia del grupo control, que suele explorar distintas
soluciones.
Los feminicidas analizados demostraron tener un
pensamiento rígido, siempre apuntando a en una sola dirección, con tendencia a
lo mágico, intuitivo y supersticioso.
·
Problemas para manejar emociones intensas
Las evaluaciones psicológicas revelaron dificultades
para controlar impulsos y regular la conducta en situaciones emocionales
intensas, además de tendencias hacia la inseguridad, autocrítica y dificultades
para gestionar emociones.
Asimismo, frente al grupo control, los feminicidas
arrojaron un menor nivel de escolaridad y una ausencia de la figura paterna en
los primeros 12 años de vida, período fundamental para incorporar las reglas y
la capacidad de contener respuestas no deseadas.
·
En el ámbito sociofamiliar, traumas de
apego y celos extremos
Además de las diferencias neurológicas y
psicológicas, el estudio identificó en el ámbito sociofamiliar, también se
asemejaron a factores recurrentes como niveles educativos más bajos y ausencia
o distancia de la figura paterna durante la infancia.
“Muchas personas que tienen traumas de apego son
niños que fueron abandonados o maltratados por sus padres, negligencias
emocionales o físicas. Tienen perfil paranoide de la personalidad y desarrollan
cuadros de celotípias”, explicó Ruthbelkis Suazo.
Aporte a la prevención
de la violencia de género
Los investigadores indicaron que el feminicidio es un
fenómeno que generalmente se aborda desde el ámbito legal, pero que su
prevención también requiere estrategias desde la salud mental.
Los investigadores señalan que estos resultados
buscan contribuir a la construcción de modelos científicos que permitan mejorar
la evaluación de riesgo, la detección temprana y las intervenciones
preventivas, integrando la neurociencia y la salud mental en las estrategias
para enfrentar la violencia de género.
Tema(s): Feminicidios/prevención
y control; Neurología, Resonancia Magnética Funcional; Investigación: República
Dominicana.
Fuentes consultadas:
CEDIMAT. (12 de
marzo, 2026). Investigación identifica marcadores cerebrales asociados al
feminicidio. Nota de Prensa. https://cedimat.com/index.php/2026/03/12/investigacion-identifica-marcadores-cerebrales-asociados-al-feminicidio/
Estudio de CEDIMAT y UASD revela
alteraciones neurológicas en el cerebro de hombres feminicidas. (11 de marzo,
2026). Ensegundos.do. Estudio revela problemas neurológicos en hombres
feminicidas. https://elnacional.com.do/problemas-neurologicos-en-hombres-feminicidas/
Fernández,
C. (12 de marzo, 2026). ¿Cómo son los
feminicidas? Cinco características que los diferencian, según un estudio. Hoy. https://hoy.com.do/vivir/son-feminicidas-cinco-caracteristicas-diferencian-estudio_1079438.html
Mueses, M. (11 de marzo, 2026) ¿Es
distinto el cerebro de un feminicida? Investigación dominicana identifica
marcadores asociados. Diario Libre.
Salud. https://www.diariolibre.com/actualidad/salud/2026/03/11/funciona-distinto-el-cerebro-de-quien-comete-feminicidios-en-rd/3465950
Más información:
CEDIMAT
y la UASD detectan anomalías en el cerebro de feminicidas. (11 de marzo, 2026),
Noticias SIN. https://noticiassin.com/videos/noticias-sin-primera-emision/2026/03/11/estudio-cedimat-uasd-revela-anomalias-cerebrales-en-1963794/
Estudio detecta menor autocontrol
y cambios cerebrales en condenados por feminicidio (11 de marzo, 2026. El Día. https://eldia.com.do/estudio-revela-marcadores-cerebrales-en-feminicidas/
Inseguridad, menos sustancia gris
y carencias familiares: Principal perfil de un feminicida. (11 de Marzo, 2026).
Listín Diario. https://listindiario.com/la-republica/20260311/inseguridad-sustancia-gris-carencias-familiares-principal-perfil-feminicida_897427.html
Investigación científica
identifica marcadores cerebrales asociados a feminicidio. (11 de marzo, 2026).
El Nuevo Diario. Salud. https://elnuevodiario.com.do/investigacion-cientifica-identifica-marcadores-cerebrales-asociados-a-feminicidio/
Investigación
identifica marcadores cerebrales asociados al feminicidio. (12 de marzo, 2026).
Diario de Salud. Actualidad. https://www.diariodesalud.com.do/texto-diario/mostrar/5805137/investigacion-identifica-marcadores-cerebrales-asociados-feminicidio
Investigación
identifica marcadores cerebrales asociados al feminicidio. (11 de marzo, 2026).
Telemicro Prensa. https://ntelemicro.com/investigacion-identifica-marcadores-cerebrales-asociados-al-feminicidio/
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