martes, 31 de marzo de 2026

SECCIÓN EDUCATIVA

SECCION EDUCATIVA

Revistas de acceso abierto

Ahi va las herramientes de Inteligencia artificial 

Hay varias opciones o modelos dentro de la publicación en revistas de acceso abierto:

  • Revistas en las que todos los artículos están en acceso abierto previo pago de una cuota por artículo (APC, Article Processing Charge). Estos costes los asume el autor, la institución o el organismo financiador de la investigación.
  • Revistas híbridas en las que conviven artículos accesibles por suscripción y otros en acceso abierto, porque el autor o su institución han pagado para que así sea. La mayoría de los editores comerciales ofrecen esta posibilidad: Wiley, Springer, Elsevier…
  • Revistas libres, donde la publicación y el acceso son totalmente gratuitos, generalmente porque son publicadas por instituciones públicas,  entidades académicas y científicas o asociaciones profesionales.
  • Revistas que permiten el libre acceso a los artículos pasado un tiempo después de su publicación (embargo), por ejemplo un año.

Esta vía de publicar en acceso abierto presenta ventajas e inconvenientes. La principal ventaja para los autores es que retienen el copyright de su publicación y pueden compartir y hacer accesible su trabajo de forma inmediata. Y su mayor inconveniente son los costes de publicación que suelen ser bastante altos. Éstos han de ser sufragados por los propios autores o por sus instituciones.

El directorio más importante para conocer las revistas de acceso abierto es DOAJ (Directory of Open Access Journals). Recoge más de 16.000 revistas OA de calidad, revisadas por pares, que cubren todas las áreas de Ciencia, Medicina, Tecnología, CC. Sociales y Humanidades.

Directorio de revistas de acceso abierto, mantenida por Infrastructure Services for Open Access (IS4OA)


Indicios de calidad de las revistas de acceso abierto

El hecho de que una revista sea de acceso abierto no significa que tenga menos calidad que las revistas de suscripción. Estas revistas son aceptadas por las agencias de evaluación de la actividad científica para Acreditaciones y Sexenios, porque  presentan indicios de calidad al igual que las revistas de publicación tradicional: 

  • Revisión por pares. Los artículos enviados a las revistas deben superar un proceso de selección y revisión.
  • Indexación en bases de datos especializadas: la presencia de revistas OA en bases de datos como PubMed, Web of Science,  Scopus , etc.
  • Muestra de citas.  La gran difusión y visibilidad de las revistas OA aumenta las posibilidades de ser citado, incluso en medios alternativos como las redes sociales (Altmetrics).
  • Factor de impacto. Un gran número de revistas de acceso abierto están incluidas en Scimago Journal & Country Rank (SJR) y en el Journal Citations Reports (JCR), los principales índices de calidad de evaluación de la actividad científica.

Revistas Científicas Complutenses

La UCM también apuesta por la publicación en revistas de acceso abierto, con un portal de revistas científicas propias que ofrecen todo su contenido con licencias abiertas. Las revistas se gestionan con OJS (Open Journal Systems), software de código abierto para la publicación de revistas creado por el Public Knowledge Project.

El portal de Revistas Científicas Complutenses incluye 72 publicaciones activas  y 28 títulos históricos con su contenido también en abierto.

Revistas en acceso abierto editadas por la Universidad Complutense de Madrid para difundir su producción científica




El bibliotecario y las bibliotecas como aliados estratégicos de la investigación 

Aunque la biblioteca universitaria esté presente en la vida académica, en muchos casos, no ocupa un lugar verdaderamente estratégico; y si la miramos desde el proceso de investigación, pocas veces es reconocida como parte activa de este.


Para muchos investigadores, la biblioteca ha funcionado como un lugar de acceso a información donde se buscan artículos, se resuelven dudas puntuales y se cumple con requisitos académicos. Y para muchos bibliotecarios que nos vean en ese rol limitado, nos ha llevado a resignificar y reconocer por nosotros mismos que podemos aportar mucho más de lo que tradicionalmente se nos ha permitido.


Esta reflexión surge como resultado de la conferencia central del 12 Coloquio institucional de Investigación de CETYS: Jugada Maestra: ¿Por qué los Centros de Información de CETYS son pieza clave en la estrategia de investigación? que tuve el privilegio de compartir con investigadores y bibliotecarios de esta universidad y donde el objetivo fue reconocer a las bibliotecas y los bibliotecarios como aliados estratégicos de la investigación, la ciencia, la tecnología y la innovación.


El bibliotecario y las bibliotecas como aliados estratégicos de la investigación


La visión reduccionista de la biblioteca en el campo de la investigación no es producto de la mala intención, sino de un imaginario heredado en donde son vistas casi que exclusivamente como proveedoras de información. Por fortuna este escenario está cambiando.


Hoy la investigación se desarrolla en un entorno de exceso de información, métricas constantes, competencia global y exigencias de ciencia abierta e impacto social. Ya no basta con encontrar información, es necesario interpretarla críticamente, gestionarla con responsabilidad y transformarla en conocimiento con sentido; y es justo ahí donde el bibliotecario adquiere un papel clave en los procesos de ciencia, tecnología e innovación.


Cuando el papel de la biblioteca se limita al acceso, llega tarde a los procesos clave de investigación. No acompaña la formulación de preguntas, no participa en la lectura crítica del campo ni en la gestión de datos o la circulación del conocimiento. Esto se traduce en proyectos poco innovadores, datos que se pierden y resultados que no alcanzan la visibilidad que merecen y el impacto social que pueden generar.


Entender la biblioteca como aliada implica asumir que la investigación es un proceso, no solo un producto final, que la calidad de los resultados depende de decisiones tomadas desde el inicio: qué leer, cómo organizar la información, cómo gestionar los datos y cómo comunicar los hallazgos. En ese camino, el conocimiento del bibliotecario complementa el saber disciplinar del investigador. Mientras uno profundiza en su campo, el otro comprende los sistemas de información, los flujos de comunicación científica y las lógicas de visibilidad y preservación.


Tres momentos en donde la biblioteca es clave para la investigación


1.  1. Planeación: Uno de los aportes más valiosos del bibliotecario ocurre incluso antes de que el proyecto esté definido. Leer el campo de investigación a través de la revisión bibliográfica, entender cómo se organiza una conversación científica, identificar temas saturados y oportunidades emergentes usando la vigilancia tecnológica permite formular mejores preguntas y tomar decisiones más estratégicas desde el inicio.

2. Gestión de los datos de investigación: Aunque su importancia es ampliamente reconocida, en la práctica los datos suelen quedar dispersos o poco documentados. A fatal de un buen plan de gestión de datos, el acompañamiento bibliotecario aporta estructura, organización y criterios de preservación que convierten los datos en un verdadero activo científico.

3. Apropiación social del conocimiento y visibilidad científica: Producir conocimiento no garantiza que este sea visible ni correctamente evaluado. El bibliotecario ayuda a consolidar perfiles, normalizar la producción y contextualizar indicadores, no para sobredimensionar métricas, sino para asegurar que el conocimiento circule y sea reconocido.

Reconocer a las bibliotecas y a los bibliotecarios como aliados estratégicos de la investigación, como se propuso en el Coloquio de Investigación de CETYS es una jugada maestra de la investigación, que fortalece la ciencia, cuida sus procesos, amplía su impacto y favorece la sostenibilidad y la productividad de los procesos de ciencia, tecnología e innovación.

Porque investigar mejor no significa solo producir más, sino pensar mejor cómo construimos, gestionamos y compartimos el conocimiento de forma articulada para que sea visible, productivo y sostenible.

La biblioteca hospitalaria es un pilar fundamental en la investigación médica, proporcionando acceso a literatura científica, bases de datos (MEDLINE, PubMed) y recursos actualizados para la toma de decisiones basada en la evidencia. Apoya la investigación clínica, tesinas, ensayos y publicaciones mediante búsquedas especializadas, capacitación documental y gestión de información para personal médico y residentes. 


·         Soporte a la Investigación: Facilita la elaboración de artículos científicos, preparación de congresos, búsqueda de información sobre patologías y apoyo en la redacción médica y estadística.

·         Gestión del Conocimiento: Ofrece colecciones especializadas (físicas y digitales) y acceso a publicaciones sanitarias de alta calidad.

·         Servicios Bibliotecarios Avanzados: Incluye el préstamo interbibliotecario, búsquedas bibliográficas urgentes y formación para la búsqueda de información científica.

·         Integración en el Equipo Médico: Los bibliotecarios clínicos a menudo se integran en equipos multidisciplinarios para proporcionar información que mejore la calidad de la atención.

·         Transformación Digital: Adaptación a la biblioteca virtual para permitir el acceso a recursos desde cualquier lugar, incluyendo dispositivos móviles. 

En resumen, la biblioteca hospitalaria no solo apoya la labor docente, sino que es un eje esencial para el desarrollo de la investigación traslacional y la mejora de la práctica asistencial. 

En 2026, las bibliotecas hospitalarias se consolidan como aliados estratégicos fundamentales para la investigación médica, ofreciendo acceso a repositorios digitales globales, gestión de evidencia científica, apoyo en redacción médica, estadística y traducción. Estas unidades facilitan la colaboración en la búsqueda de información especializada y el avance hacia sistemas de salud resilientes. 

Ejes clave de la biblioteca hospitalaria en 2026:

 

·         Apoyo a la investigación: Especialistas en información brindan soporte en estadística, traducción y redacción médica para potenciar la actividad investigadora.

·         Acceso a información Global: Acceso a recursos de vanguardia como la Biblioteca Global de Medicina Tradicional de la OMS (lanzada a finales de 2025) y bases de datos como PubMed, Cochrane y Embase.

·         Gestión de la Evidencia: Apoyo directo al Plan Estratégico 2026-2031 de la OPS/OMS para reducir enfermedades, abordando la salud mental y la seguridad sanitaria.

·         Rol Educativo y Clínico: Garantizan el acceso a información vital para la toma de decisiones clínicas y la mejora de la salud pública. 

Pan American Health Organization (PAHO) +4

Las bibliotecas médicas en 2026 actúan como pilares de conocimiento, conectando la práctica tradicional con la evidencia científica contemporánea, según se destaca en el inicio de año por la Biblioteca Médica Nacional de Cuba.

 


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